Crónica | El pleno de la mancomunidad La discusión sobre la financiación de las obras de mejora del abastecimiento reabrió el debate sobre el sentido de la unión de municipios y el apoyo que deben prestarse
13 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El agua fue el germen de lo que hoy es la mancomunidad de O Salnés, pero tras el pleno de esta semana no ha quedado tan claro que aquella solidaridad y apoyo sigan hoy presentes entre los nueve municipios que conforman esta entidad. Fue Vilagarcía, la última en llegar, la que reabrió el debate sobre la verdadera solidaridad de los concellos. La entidad debatía dos propuestas para mejorar el abastecimiento de cinco municipios de la comarca. La primera se trataba de aprobar el proyecto de obras presentado por la Xunta y, la segunda, de dar el visto bueno al acuerdo con la empresa Aquagest para que financiase la parte de las obras que le correspondería a los municipios. Con el fin de amortizar esta deuda, se había decidido incrementar el precio del agua en 0,024 céntimos, cuatro de las antiguas pesetas. Críticas del BNG Los nacionalistas se mostraron muy duros con lo que consideraron el fruto «dunha mala negociación», explicó su portavoz Montse Prado. Aseguró que, al final, el coste de las obras lo iban a financiar los vecinos, «porque a proposta di que a parte de Augas de Galicia hai que devolvela actualizando as tarifas». Prado solicitó que el tema quedara sobre la mesa y que se solicitara a la Xunta que subvencionase al 100% las obras. Pero fue sin duda la intervención del socialista Xesús Paz, la que causó mayor polémica. Recordó que Vilagarcía no figuraba en este reparto del agua y explicó que ellos no podrían repercutir en sus vecinos una subida que no les iba a beneficiar. «Este é un proxecto de solidariedade e se alguén foi solidario ata o de agora no tema da auga, ese foi o municipio do Grove», explicó el presidente, Jorge Domínguez. El también alcalde de Meaño propuso entonces que sólo los municipios afectados por las obras pagasen los trabajos, pero recordó que, de esta forma, se rompería «o principio de solidariedade. Intervino también el regidor de Vilanova, Gonzalo Durán, para recordar que, aunque a él no se iba a beneficiar de las obras, estaba dispuesto a colaborar, siempre y cuando Vilagarcía y A Illa abonasen también la diferencia por el incremento de tarifas, ya que estos dos municipios se sirven de agua a través de Vilanova. La discusión la zanjó el regidor isleño, Manuel Vázquez, «esto é unha agrupación voluntaria de municipios e nós temos que acatar a decisión final que tome o pleno», argumentó. Vilagarcía recapacitó al darse cuenta de que la subida, en principio, no obliga a actualizar las tasas y explicó que «nós sempre pagamos o que consumimos». En lo que ya no estuvo de acuerdo el PSOE fue en el convenio con Aquagest, por considerar que podría haberse firmado otro más ventajoso.