El PP busca candidato en Arousa

La Voz

AROUSA

La cosa política

16 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?o que en principio parecía una pugna entre dos, el portavoz conservador en Vilagarcía, Tomás Fole , y el vilanovés José Juan Durán , a la hora de ocupar la plaza de O Salnés en la candidatura del Partido Popular a las autonómicas, se ha desvelado, finalmente, como una cuestión bastante más compleja. Tanto, que incluso quien más posibilidades podría tener de incorporarse de nuevo a la lista es la actual parlamentaria Beatriz González Loroño . La dirección provincial del partido, fundamentalmente el tándem formado por Rafael Louzán y Xosé Crespo , responsable este último de la campaña del PPdeG, busca candidato en Arousa. Y, si bien no hay nada decidido, sí están claros, al menos, algunos descartes importantes. El primero de ellos hace referencia a José Juan Durán. La opción del de Vilanova parece caerse definitivamente por una lógica política sencilla. Su labor en la Diputación ha sorprendido a más de uno y está siendo bien valorada desde el PP, donde cunde la opinión de que el responsable del área provincial de Cultura ocupa el lugar correcto desde el punto de vista de una gestión eficiente, y por tanto cualquier cambio ahora carecería de sentido. En definitiva, Durán está en la posición que le corresponde dentro del esquema de los populares. El recorrido de Fole En cuanto a Tomás Fole, son varios los factores que en teoría le sitúan en la mejor posición para incorporarse a la candidatura. Atendiendo a la mera dinámica interna del partido, la dirección mantiene con él una cierta deuda, derivada de las elecciones generales del año pasado. En su día se anunció a bombo y platillo que el portavoz vilagarciano ocuparía un puesto de salida en el equipo que lideraba Ana Pastor, con plenas posibilidades de conseguir representación en el Congreso. En la práctica, tales afirmaciones sólo podían apuntar a la cuarta plaza de la candidatura, ya que, si bien el PP había logrado en el 2000 cinco diputados por Pontevedra, el descenso demográfico hizo que los pontevedreses eligiesen un escaño menos en el 2004, lo que dificultaba enormemente que los populares repitiesen su resultado. Sin embargo, Fole fue relegado finalmente al quinto lugar, sin opciones reales de ser elegido. La pelea por la alcaldía Aunque a la postre resultó inocuo, porque el batacazo conservador del 14-M hizo que el PP cayese en Pontevedra a tres diputados, lo cierto es que el feo a Fole ya se le había hecho, en un momento en el que nadie pensaba que los populares bajasen de cuatro representantes en la provincia. Pero resarcir al portavoz municipal por aquello no sería, ni de lejos, el principal elemento que podría potenciar su presencia en la candidatura para las elecciones de octubre. Desde cierto punto de vista, la inclusión de Fole en la lista casaría con la estrategia puesta en marcha hacia los próximos comicios municipales del 2007, en los que el PP intentará arrebar la alcaldía de Vilagarcía al PSOE después de 16 años. Esta estrategia de asalto a Ravella es completamente opuesta a la que sigue, por ejemplo, el BNG, cuyo grupo municipal ha distribuido sus delegaciones en distintos órganos entre sus cuatro miembros. En el PP, en cambio, Fole lo concentra prácticamente todo. Es el portavoz, es el concejal liberado, es el presidente del partido en Vilagarcía y es, también, vocal del consejo de administración de la Autoridad Portuaria, poco importa que sea como representante de la Xunta y no del Concello. En definitiva, desde que el PP tiene claro que Tomás Fole es su hombre en Vilagarcía, todos los esfuerzos son pocos a la hora de proyectar su figura y de concederle protagonismo, para presentarlo dentro de dos años como el candidato mejor preparado para ostentar el bastón de mando en la tercera ciudad de la provincia. Ser diputado en Santiago constituiría un paso más en este esquema. Puestos a hacer cábalas, lo más probable es que el candidato vilagarciano ocupase el sexto puesto en la lista, a lo sumo el séptimo, con lo que la consecución de su escaño estaría prácticamente garantizada. Incluso en el caso de una debacle electoral en toda regla del PP, que no en vano tiene doce de los 22 diputados elegidos en el 2001 por la provincia de Pontevedra. Aun perdiendo cinco, el de Vilagarcía estaría dentro. Sin embargo, es precisamente ese papel preponderante en la política vilagarciana el que desaconseja a la dirección popular situar a Fole en Santiago. «Sería desvestir un santo para vestir otro», señala un destacado dirigente del PP. Los conservadores están convencidos de que en el 2007 pueden arrebatar la alcaldía al PSOE, sobre todo si Javier Gago confirma su marcha al Parlamento. Por ello, consideran fundamental que Tomás Fole continúe trabajando desde la corporación municipal. En este sentido, el segundo pie de la estrategia popular hacia las municipales pasará, con toda seguridad, por intentar, esta vez sí, atraer a Rivera Mallo y escenificar una reunificación del centro derecha en la ciudad mientras los socialistas siguen navegando entre la indefinición de si Gago entra o no en las candidaturas, de si Jesús Paz asume o no las riendas de Ravella, y el BNG debe resolver la continuidad de Castro Ratón . ¿Y Loroño? Su perfil mediático no es alto, en las antípodas del político populista y comunicador. Pero ha realizado una labor positiva, aunque callada, en Santiago, es mujer y tiene experiencia. Si no hay tapados de última hora no son malas credenciales.