El palomar La asociación Dobre Espacio es la artífice del intercambio cultural que estos días ha traído hasta Vilagarcía a chavales procedentes de Portugal y Rumanía
12 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.La asociación Dobre Espacio es un colectivo vilagarciano que se ha decidido a organizar un intercambio cultural entre los jóvenes de aquí y los de allá. Y en este caso, cuando decimos allá nos referimos a Portugal y a Rumanía, los lugares de origen de los chavales. Después de viajar desde tan lejos, ayer visitaron el ayuntamiento de la capital arousana. Javier Gago, el alcalde, hizo un hueco en su agenda para recibirlos, y por su sonrisa parece que no se arrepintió de haber reservado tanto tiempo para los chicos. Se preguntarán a qué han venido estos chavales. Pues, en primer lugar, a pasárselo bien, que para eso son jóvenes. Y, de paso, a conocer espacios conocidos y valorados por su riqueza medioambiental. Un poco más jóvenes La gaita es un instrumento difícil de tocar. Pero si te pones a ello desde pequeño, seguro que la cosa cambia. Hoy se presenta en Vilagarcía la escuela de banda de gaitas de la Diputación. Y para presentar algo así, nada mejor que llevarse al auditorio a 600 niños, que se dice pronto, para que vean como suena la gaita. Los chavales que disfruten con la música, y con el sonido del instrumento más gallego de todos, podrán inscribirse después en la sede de la escuela de gaitas que la Diputación tiene previsto abrir en Vilagarcía. Quién sabe cuántas vocaciones pueden salir hoy del auditorio. A las ocho de la tarde de hoy, Vilagarcía rendirá homenaje a López Ballesteros, uno de los hijos más ilustres de la localidad. Sobre la figura de este hombre, muerto hace ya alrededor de siglo y medio, se ha elaborado un DVD de 30 minutos de duración. En él se repasan algunos de los episodios más importantes de la vida de Ballesteros, desde su papel en la Guerra de la Independencia -cuando situó a O Salnés a la cabeza de la insurgencia antinapoleónica-. El hombre al que hoy se rinde homenaje fue también ministro de Hacienda durante diez años, puesto desde el que modernizó la contabilidad del Estado y creó la Bolsa de Comercio. Pero, desde ese cargo en el Gobierno central, Ballesteros consiguió otra cosa: limar asperezas con los afrancesados, que serían luego piezas claves en la revolución liberal. La proyección pública de este DVD, una biografía en formato digital, servirá para recordar todos los logros de este hombre.