Soluciones «secretas» al peaje

A. Castroverde PONTEVEDRA

AROUSA

RAMÓN LEIRO

Crónica | Políticos en la autopista Louzán asegura tener una fórmula para Rande, que no revela, distinta al rescate de la concesión. Responsables socialistas estudiaron la hipótesis de liberar la AP-9 en su tramo Pontevedra-Vigo y hacer de pago la futura autovía interior a Puxeiros

31 mar 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Es miércoles, 30 de marzo, y el salón de sesiones de la Diputación acaba de ser testigo de un enconado debate entre PP, PSOE y BNG antes de pedir, por unanimidad, la gratuidad de Rande. El presidente de la Diputación, Rafael Louzán, se acerca a charlar con los informadores y suelta una bomba: asegura tener una solución para el peaje de Rande que no precisa el rescate de la concesión para lograr la ansiada liberación del puente. Los informadores no pierden un segundo y preguntan por esta solución mágica. Louzán sonríe, eleva los ojos al cielo, goza con el misterio y se niega a revelar el invento, aunque deja traslucir que se conocerá en otro momento. No es la primera vez que los políticos de la provincia, a quienes el tema de la AP-9 inquieta cada vez más, cambian su oficio por el de quitapeajes. Eso sí, casi siempre barajan fórmulas secretas o discretas, si se prefiere la terminología al uso, que raramente se llegan a expresar públicamente. Un problema tras el 14-M Poco después de ganar las elecciones al PP, responsables socialistas, que habían prometido liberar Rande para todo tipo de tráficos, comenzaron a estrujarse los sesos para ver cómo salían del atolladero. Y, entre las fórmulas barajadas, apareció una hipótesis mágica: liberar la autopista AP-9 entre Pontevedra y Vigo, y hacer de peaje la futura autovía interior Vigo-Pontevedra. Cuando la idea pasó de la servilleta de café a instancias más serias, se vieron las dificultades que comporta su aplicación. Entre otros inconvenientes, transformar la autovía interior en una autopista de pago supondría convocar un concurso para otorgar una nueva concesión. Y nada garantizaba que fuese a parar a la misma empresa que, actualmente, tiene la explotación de la AP-9. Además, habría que hacer muchos estudios antes de ver si un trayecto compensaba económicamente el otro y, de no ser así, sería preciso indemnizar a la actual concesionaria de Rande. Y es que el oficio de quitapeajes es más complicado de lo que algunos suponen en campaña electoral. Antes de las segundas elecciones generales que ganó el PP, el ex vicepresidente Rajoy se comprometió a hacer «lo posible» por liberar Rande. Ahora, si se atiende a los mensajes que mandan esferas socialistas bien informadas, se asegura que el diputado Antón Louro está haciendo también «lo posible» junto al secretario de Organización, José Blanco, para lograr una solución satisfactoria. Al igual que sucedió bajo el Gobierno Aznar, los nuevos mensajeros insisten en la era ZP en que el malo de la película sigue siendo el mismo, es decir, el ministro de Fomento. La única diferencia es que ahora este triste papel se asigna a la gaditana Magdalena Álvarez en vez del asturiano Álvarez Cascos.