Hace sólo unos meses se lanzó desde diversas instancias la idea de un segundo puente -libre de peaje- en Rande. Distintas instituciones empresariales y políticas dieron vuelo a esta iniciativa. No faltó incluso quien propugnase un túnel bajo el mar de Rande. Lo que no se sabía entonces es que, en el entorno de algunos responsables políticos, se había comenzado a reforzar la idea del segundo puente, pensando que podría convertirse en una baza para impulsar un acuerdo con la empresa concesionaria de la AP-9 para liberar Rande. El razonamiento era sencillo: si hay otro puente gratuito, todo el mundo lo utilizaría. Por tanto, antes incluso de construirlo, la empresa se avendría más fácilmente a negociar la gratuidad del actual puente. Pero la baza negociadora se quedó en agua de borrajas al descartar Fomento construir el segundo puente y optar por la autovía interior gratuita Pontevedra-Vigo. No fue sino otra de las historias discretas del peaje.