Opmega advierte a Amegrove de que debe saldar sus cuentas antes de irse

María Hermida
María Hermida VILAGARCÍA

AROUSA

MARTINA MISER

Los socios de la agrupación grovense pedirán la baja de la organización mejillonera La directiva de la central seguirá adelante con la sanción que provocó la ruptura

14 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?a cuerda ha roto por Amegrove. Después de meses en guerra, con el fantasma de la ruptura siempre acechando, los bateeiros de O Grove han decidido zanjar su situación de crisis permanente con el gigante mejillonero al que hasta ahora pertenecían. La fractura entre Opmega y Amegrove, la mayor de las amenazas en este tiempo de convulsión, ya es real. Aunque los productores de O Grove habían repetido hasta la saciedad que no se irían de la central «ata que nos boten», la historia dio un giro de 180 grados cuando la directiva de Opmega decidió abrirles un expediente sancionador. Con este detonante sobre la mesa, la asamblea de productores mecos decidió que pediría la baja de la organización. Ahora es la central la que dice que quedan cuentas por saldar. En O Grove tienen la teoría de que en Opmega no se les quiere. Al menos, en parte de esta organización. Por ese motivo, y después de que el equipo de Figueira decidiesen abrirles un expediente sancionador, los bateeiros mecos votaron por unanimidad pedir la baja de la organización. Es una salida, según la directiva, «amigable, sen enfados, unha saída que non ten nada de cousa mala». Y, según dicen, basada en el hecho de que en O Grove «non se van cumprir as normas de Opmega. Había que cambiar algunha destas regras para que puideramos seguir xuntos e iso non sucedeu porque Opmega non quixo negociar, así que temos que marchar». Aún así, y rompiendo la tónica habitual de estos últimos meses, desde Amegrove se le tiende la mano a Opmega y se le anima a «loitar, aínda que sexa por separado, polo ben do sector. Nunca nos enfadaremos coa central, nunca». Sin efecto balsámico Sin embargo, estas buenas palabras e intenciones que salen ahora de Amegrove no sirven de bálsamo para aliviar el malestar de los directivos de Opmega con los mecos. Como habían manifestado tras un encuentro de la pasada semana, el equipo de Figueira sigue pensando que «no Grove levan moito tempo facendo o que lles da a gana e iso non pode ser». Por eso mismo, la directiva de Opmega no va a dejar que los grovenses se vayan «sen máis» y les advierten de que antes de pedir la baja deberán saldar las cuentas pendientes. Entre ellas, la sanción que la central puso a Amegrove por los conflictos con las ventas. Un expediente al que la directiva de la organziación se refería ayer en estos términos: «A multa vai seguir adiante e antes de que se vaian haberá que atar moitos cabos, claro que si». Para hablar de ellos, Opmega tiene previsto convocar una asamblea a lo largo de esta semana.