Nuevo conflicto en el muelle de Vilanova al no poder cargarse un tráiler de mejillón
AROUSA
Poco ha durado la calma en el muelle de Vilanova. Cuando aún no está aclarado lo sucedido con las dos embarcaciones que ardieron en el muelle en plena noche, un nuevo conflicto surgió en esta zona. Al parecer, y según contaban ayer varios mejilloneros vilanoveses, se mandó cortar la luz para que las grúas del muelle no pudiesen trabajar. Una orden que los bateeiros creen que fue dada por la cofradía, «quen sempre está buscando guerra para que todos nos enfrentemos, coma sempre pasa». Al no disponer de electricidad, las grúas no pudieron cargar un tráiler de mejillón para exportar a Italia, ante la desesperación de los bateeiros, que dijeron que también se había dado orden al gruísta de abandonar su puesto de trabajo. La situación provocó que en el muelle hubiese de nuevo gritos, broncas y un cabreo generalizado. A media tarde, los bateeiros decidieron solucionar el problema descargando ellos mismos el bivalvo a mano y ayudándose con maquinaria propia. Según los mejilloneros, esta «arroutada que lle dou á confraría» va a provocar nuevos altercados en el muelle durante las próximas jornadas.