Detectan en Cambados un local para celebrar fiestas clandestinas

La Voz LA VOZ | VILAGARCÍA

AROUSA

Tres personas fueron identificadas como organizadores de las juergas Más de un centenar de personas se reunían en el bajo de un edificio de la Rúa Nova

01 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?currió en la madrugada del 12 de febrero. Sábado por la noche y, por lo tanto, cita de los jóvenes con la movida. La Guardia Civil sospechaba de que en Cambados se estaban utilizando algunos lugares para la celebración de fiestas clandestinas, pero hasta el momento no había podido localizar ninguno. Ese día, por fin, se localizó una de ellas. Se celebraba en el bajo de un edificio situado en la prolongación de la Rúa Nova, hasta donde se desplazaron los agentes. El local se encontraba cerrado con llave, pero desde su interior podía oírse el ruido de la música sonando. Aprovechando un momento en que la puerta se abrió para dejar entrar a nuevos participantes, la Guardia Civil se introdujo en el recinto. Allí se encontró, efectivamente, con una fiesta ilegal en la que participaban más de un centenar de jóvenes. Como resultado de las pesquisas que se iniciaron a partir de estos hechos fueron identificadas tres personas como supuestas organizadoras de las fiestas. Los tres son de Cambados y tienen entre 18 y 19 años. Estos jóvenes habrían confesado que habían alquilado el local a su propietario. Justificaciones Por su parte, el dueño del inmueble reconoció que es cierto que ha alquilado el espacio para la organización de una fiesta. Sin embargo, justifica su actitud, puesto que este tipo de fiestas -afirma- son un modo de evitar que se celebren botellones en plena calle. La noche del 12 de febrero había al menos un centenar de personas dentro del local en el que se celebraba esta fiesta clandestina. Se trata de un bajo bastante amplio en el que se habían colocado caballetes, andamios y tarimas para dar cabida a las barras en las que se despachaban bebidas y también a espacios en los que subirse a bailar. Además de ello, había también en este establecimiento ilegal un water, una pileta e incluso un botiquín de primeros auxilios. A pesar de que más de cien personas fueron testigos de la intervención policial, la Guardia Civil aseguró ayer no tener conocimiento de estos hechos. Lo mismo ocurre con la Policía Local de Cambados, desde donde se negó constancia alguna de esta operación efectuada por la Benemérita. Consecuencias De cualquier modo, cabe suponer que, en caso de demostrarse estos hechos, ello supondría una sanción muy importante para los autores de los mismos. Se trata de unos actos de extrema gravedad, sobre todo por el riesgo en el que se ha puesto a las personas que se encontraban participando en esa fiesta clandestina. El hecho de que este local no disponga no ya sólo de licencia, sino también de las condiciones mínimas de seguridad para los usuarios reviste a este asunto de una especial gravedad.