En directo | Las historias humanas de la manifestación
26 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.¿Qué puede llevar a 2.500 personas a levantarse una fría mañana de invierno y manifestarse contra algo tan inconcreto e incomprensible como un plan urbanístico que ni tan siquiera ha sido aprobado definitivamente? Las razones son muchas y variadas pero todas tienen un denominador común: el apego atávico de los gallegos por su tierra y el rechazo a ceder ni un sólo centímetro cuadrado. Los más poderosos eslóganes de la manifestación de ayer no estaban escritos en pancartas ni eran coreados por la megafonía. No. Aparecían en todos y cada uno de los corrillos que se formaron durante la marcha. «Nós tiñamos unha horta, xa nos quitaron un trozo cando fixeron a estrada e agora nos volven a entrar», comentaba una señora entre preocupada e indignada mientras a sus interlocutores se les encendían de rabia las miradas y gritaban «ai non, pois iso non». En la cola de la manifestación otro señor comentaba como, de aprobarse el plan urbanístico, «non poderemos construir na finca que me deixara o meu pai». Un drama. No ya sólo por una cuestión sentimental, sino también económica. «Xa me dirás tí. Iso é o único que temos e se agora o noso terreo non vale nada pois quedamos pobres, quedamos pobres por culpa do Concello», añadía. Ante tales argumentos se hace difícil que en el Ayuntamiento grovense aparezca alguien capaz de hacer entender a los afectados por el PXOM que el documento busca el ordenamiento de un municipio que históricamente ha sido pasto del desmadre y del feísmo urbanístico. Reacciones como las que se han producido en O Grove ante la redacción del PXOM explican sin duda la dificultad de aplicar a la vida real las frías líneas de un plan urbanístico trazadas por unos técnicos que no pueden conocer las historias de cada familia a la que se le priva de un trozo de tierra, a la que se impide construir, a la que se le obliga a ceder la mitad de su ya diminuta finca. Casos como el de Manolo, un señor que caminaba con cara de pocos amigos a la cola de la manifestación explican muy bien el sentimiento de los afectados cuando afirmaba: «Eu non entendo de políticas. O único que quero é que me deixen en paz e que non me rouben o que é meu. Iso é todo».