La cosa política
19 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?nda revuelto el patio con las listas para las autonómicas, y no sólo en el PSOE, donde es conocida la intención del alcalde de Vilagarcía, Javier Gago , de ocupar plaza preferente junto al coordinador provincial y ya diputado autonómico, Modesto Pose . En el Partido Popular las tortas se reparten por arriba. Atentos a las posibilidades, porque son varias. En primer lugar, que sea el conselleiro de Política Territorial, Alberto Núñez Feijóo , quien encabece el equipo conservador por la provincia. Feijóo, hombre de confianza de Madrid y ariete del sector birretista, es de Ourense, pero allí no tiene nada que hacer ante Baltar y su coto boinífero. Bastante claro lo ha dejado el de Esgos. Así que el conselleiro anda en busca de su propio feudo, que perfectamente podía ser Pontevedra, donde cuenta con el respaldo del presidente provincial del partido y de la Diputación, Rafael Louzán . Claro que, hablando de Baltar, y sobre todo tras el espaldarazo de Fraga en la comisión sobre el Prestige , tampoco es descartable el retorno de Xosé Cuíña , incluso en el primer puesto, lo que haría rechinar el aparato del PPdeG una vez más. Cuíña y López Veiga Hay quien dice que el titular de Pesca, Enrique López Veiga , enemigo declarado del de Lalín, tiene preparada su carta de dimisión, junto a todo su staff en la consellería, para ser presentada inmediatamente en caso de que Cuíña se incorpore a la candidatura. En cualquier caso conviene ser prudentes en este aspecto, porque una cosa es lo que uno dice, y otra muy distinta lo que acaba haciendo. Y el PP gallego cuenta con sobrada experiencia sobre arrejuntamiento electoral pese a los navajazos, cuando las trompetas de las urnas tocan a rebato y el peligro de perder los comicios, y con ellos el mando de la Xunta, está más cerca que nunca. Toda esta animación tiene, por supuesto, su correlato en O Salnés, donde los dados conservadores comienzan a rodar para situar en el mapa electoral las caras que representarán a la comarca en la candidatura popular. Las hay que podrían repetir, como Marisol Bueno , aunque su presencia parece depender de Manuel Fraga y el equilibrio interno entre los distintos sectores de la gaviota, y Beatriz González Loroño. Pero comienzan a sonar otros nombres. Influencia de la Cámara Cabe destacar, por ejemplo, al presidente de la Cámara de Comercio de Vilagarcía, Carlos Oubiña . En el entorno del gobierno municipal de la ciudad están convencidos de que la beligerancia con el Concello que últimamente demuestra el empresario no obedece tan sólo a los intereses de la institución. Por contra, los socialistas ven en sus duras críticas una clara motivación política que, sin embargo, no acaban de perfilar. No tienen claro si Oubiña podría formar parte de la candidatura del PP o si su papel sería el de conseguir y ejercer una dosis de influencia sobre los círculos conservadores local y provincial. No es la primera vez que se relaciona al presidente cameral con alguna aventura política. Cada vez que unas elecciones municipales están a tiro de piedra suenan rumores sobre candidaturas independientes supuestamente participadas o inspiradas por él. Pero Oubiña siempre ha jugado al despiste, ahora más cerca del PSOE, ahora en sintonía con el PP. Es cierto que al responsable de la Cámara se le suele ver en los congresos de los conservadores. Ahora bien, si su intención pasa realmente por sumarse al carro electoral en las filas del Partido Popular, no parece que la mejor forma de conseguirlo sea arremeter contra Unión Fenosa y la propia Xunta, como hizo antes de marcharse de vacaciones. Los aires de renovación soplan también sobre Ribadumia. Y, concretamente, sobre el presidente de la Asociación de Jóvenes Empresarios de Pontevedra, José Luis Vilanova . Vilanova, que siempre ha sonado como una especie de carta en la manga a la que el PP podría recurrir cuando fuese necesario, tampoco es nuevo en los mentideros políticos. Sin ir más lejos, su nombre llegó a plantearse como posible candidato a la alcaldía de Vilagarcía en el 2003, cuando los populares vilagarcianos andaban un tanto desnortados, antes de la llegada de Tomás Fole , que parece definitivamente consolidado en la plaza. El propio empresario ribadumiense, que milita en la formación conservadora desde hace años, descartó entonces cualquier idea en este sentido. Ahora, sin embargo, la propuesta para dar el paso al frente se avecina como mucho más seria. Los relevos de Cambados Por cierto, que los movimientos no sólo se centran en las autonómicas. En algunos casos, como el de Cambados, van más lejos; hasta señalar a las municipales del 2007. En los últimos comicios locales, el PP renovó su mayoría absoluta por un escaso margen. De hecho, si el BNG hubiese sumado 250 votos más los populares habrían perdido su noveno concejal y, por tanto, el gobierno de la villa. A lo largo de aquella noche electoral hubo momentos en los que los conservadores daban Cambados por perdido. «Tampouco pasa nada, levamos xa moito tempo gobernando», reflexionaba un empresario muy cercano a la formación popular, viendo la derrota cercana. Al final salvaron los muebles. Pero la próxima vez el naufragio podría culminarse. Así que en la cuna del albariño se habla ya del relevo de Cores Tourís . Luis Aragunde espabiló al PP y lo hizo reaccionar ante el Prestige. Todas las papeletas apuntan hacia él.