El «hacker» de Zona Aberta se expone a tres años de cárcel

La Voz S. G. | VILAGARCÍA

AROUSA

ÓSCAR LÓPEZ

El pirata informático llegó a introducir un virus en la página web del comercio local El asalto está tipificado como delito de sabotaje, con multas de hasta 24 meses

11 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?l ataque sufrido por la página web de Zona Aberta en diciembre puede costarle muy caro a su autor, cuyo rastro está siendo reconstruido por la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional. De ser finalmente identificado y puesto a disposición de la autoridad judicial, el hacker que quiso reventar el escaparate virtual del comercio vilagarciano se enfrentaría a penas de entre uno y tres años de cárcel, y una multa que puede oscilar entre los 12 y los 24 meses. El asalto del intruso cibernético está claramente tipificado en el Código Penal como un delito de sabotaje informático. El artículo 264 establece que el castigo mencionado anteriormente corresponde a quienes causen daños en una propiedad ajena. Y, en concreto, «al que por cualquier medio, destruya, altere, inutilice o de cualquier modo dañe los datos, programas o documentos electrónicos ajenos contenidos en redes, soportes y sistemas informáticos». La definición se ajusta como un guante a la agresión a la que fue sometida la web de la asociación de comerciantes de Vilagarcía. El pirata informático tanteó durante varios días la página hasta que, finalmente, se introdujo en ella el 3 de diciembre, coincidiendo con la presentación de la campaña más importante del calendario anual de Zona Aberta, la de Navidad. El cambio de letras El propósito de quien violó el sitio en Internet de los comerciantes parece bastante claro. No sólo por la fecha que escogió para llevar a cabo su operación, probablemente es la temporada en la que podría haber causado un mayor daño, sino también por los tejemanejes que logró urdir en la web. No consiguió vaciarla por compleo de contenido, pese a intentar hacerlo incluso en los espacios reservados a cada establecimiento concreto. Pero sí penetró en el lugar privado en el que se cuelgan las noticias, cuyo acceso está protegido por una serie de contraseñas. Allí borró todo cuanto pudo. Además, llegó a introducir un pequeño virus en el sistema de Zona Aberta. Su efecto fue más molesto que devastador, puesto que lo que provocaba era un cambio en los textos, de unas letras por otras -por ejemplo, sustituía las pes por eses-, lo cual dificultaba la lectura y comprensión de los anuncios y documentos. El virus fue erradicado inmediatamente por Webdixital, la firma que diseñó y mantiene el escaparate del comercio en la red. No obstante, su introducción es suficiente como para ajustarse a las condiciones que definen el delito de sabotaje: el daño, alteración o inutilización de datos ajenos contenidos en redes y soportes cibernéticos. Primera investigación Por el momento, la brigada tecnológica de la policía prosigue sus investigaciones. Las pesquisas corren a cargo de la sección operativa segunda, encargada de fraudes en Internet y seguridad lógica.