Análisis | Una lucha de años El Concello isleño lleva mucho tiempo peleando contra la legislación de costas y defendiendo la excepcionalidad del municipio en materia urbanística
13 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?unque la guerra no está, ni mucho menos, ganada, la decisión de Pesca supone un paso más en la lucha de A Illa por defender su desarrollo urbanístico. Desde el municipio siempre se defendió la excepcionalidad de su territorio y se pidió que, dada su insularidad y su pequeña extensión, la normativa de protección litoral se flexibilizase. Una reclamación en la que se fueron abriendo sucesivos frentes de batalla. El primer escollo fue lograr la aprobación del Ministerio de Medio Ambiente al plan urbanístico. El documento consiguió pasar todos los filtros, no sin duras negociaciones, en febrero del 2002. Sin embargo, los problemas con Pesca continuaron. El Concello se quejó en varias ocasiones de que el organismo denegaba licencias que según el PXOM serían perfectamente válidas. Por eso el alcalde valoraba ayer de forma positiva la decisión del Consello da Xunta. Una decisión -dijo- «froito da perseverancia». Aunque por el momento quiso hacer un llamamiento a la cautela hasta conocer en profundidad el texto del decreto, cree que éste podría «abrir unha solución á situación de moitas familias na Illa». Manuel Vázquez ve positivo el anuncio de Pesca porque A Illa tiene una buena parte de su suelo urbanizable en zona de servidumbre de protección. En cualquier caso, el regidor dejó claro que «hai cousas que non caben dentro desta norma nin poden caber, porque conservar o litoral é interés de todos». No obstante, el objetivo de A Illa sigue siendo el mismo: lograr la excepcionalidad.