CON GOTAS
23 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.DESDE hace un par de años, Javier Gago obsequia a los periodistas con un libro de Stefan Zweig. El detalle merece ser destacado. Un libro es mucho más que un mero objeto, por mucho que venga bien para calzar maltrechos aperos o ser utilizado como arma arrojadiza contra los impertinentes. Contiene una parte del alma de quien lo escribe y exige una parte del alma de quien lo lee. Pero si además es Zweig quien habla, la cosa mejora. Apasionado defensor de la libertad de conciencia y la tolerancia, se suicidó junto a su mujer en Brasil en 1942. No soportaron la visión de las tropas nazis en París. «Aquéllos que dicen defender a Dios son los hombres menos pacíficos, como creen escuchar mensajes celestiales tienen oídos sordos a toda palabra humana». La cita es suya. Cuiden a su gente, por el mero hecho de serlo. Bo Nadal.