Crónica | Comparecencia del joven que se arrojó armado por una ventana El fiscal estudia la posibilidad de imputar un delito de tenencia ilícita de armas a J.M.P.F., el pontevedrés que saltó desde un primer piso por temor a una «vendetta» o a ser detenido
15 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Uno de los casos más estrambóticos a los que ha tenido que hacer frente la policía nacional de Pontevedra en los últimos tiempos va camino de resolverse. El pasado lunes por la tarde, un joven marinense se arrojó, pistola en mano, desde una ventana del primer piso de un inmueble de la calle Pintor Laxeiro. Aterrizó sobre el techo de una furgoneta sufriendo lesiones leves. Fue trasladado a un centro hospitalario, donde permaneció custodiado por funcionarios nacionales dada la posibilidad de que hubiera cometido un delito de tenencia ilícita de armas de fuego. Y es que la pistola 9 milímetros, con el cargador lleno, que portaba carecía de la correspondiente licencia. Ayer, J.M.P.F. compareció en el juzgado y sus explicaciones resultaron tan chocantes como el caso en sí. Según trascendió, este veinteañero manifestó que había sustraído el arma a un grupo de personas de etnia gitana. De tal modo que, cuando escuchó que llamaban a su puerta, temió que se iban a vengar de él o que era la policía que venía detenerle por una pequeña cantidad de droga que tenía en el interior de su vivienda. Ante tal tesitura, no se lo pensó dos veces. Abrió la ventana y saltó. Menos mal que la altura era de apenas cinco menos y el joven terminó con unas pequeñas contusiones. Por su parte, el fiscal de caso confirmó ayer que, en su vivienda, se halló una íntima cantidad de estupefacientes, pero que no tenía trascendencia dado que J.M.P.F. reconoció que era para su consumo personal. Además, apuntó que estudiaría la posibilidad de imputarle un delito por la posesión de la pistola. En todo caso, quedó en libertad provisional a la espera de la resolución de la causa.