Tiempo

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

03 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

PASA. El tiempo pasa. Me lo dicen todos. Me lo confirma todo. Llevo diez años con la parienta. Tengo una hija de diez meses. El pelo se bate lentamente en retirada. Los hijos de mis amigos, que hace nada eran críos, estudian en la Universidad y pasean de la mano de sus parejas. Piñeiro, amigo y lector asiduo, al que siempre veía el fin de semana tomando algo, tiene dos retoños y ahora cuando nos vemos, o hablamos de la familia o de política. Son cosas de la edad, que decía aquella canción. El tiempo es inexorable. No hay quien lo detenga. El futuro da miedo porque cuando crees que has llegado ya estás en el presente y vuelta a empezar. Y así un alba tras otra. Una cana tras otra. El tiempo es tan cruel que no puedes ni lamentarte de que pasa rápido. Peor sería no verlo correr. Señal de que mi tiempo se habría agotado.