El Palomar En Cambados, los servicios sociales han organizado un curso de lenguaje de signos que permitirá a los participantes entenderse perfectamente con las personas sordas
15 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.¿A que no se le ocurriría soplar para avisar a una persona a la que no alcanza a tocar con la mano? ¿A que nunca pensaría que aporrear un suelo de madera serviría para que una persona sorda le prestase atención? Pues estos y otros trucos son los que durante los próximos días aprenderán los asistentes al curso de lenguaje de signos que se imparte en Cambados. La iniciativa está coordinada por los responsables de Esperanza Salnés y, ayer, celebró su primera jornada. Por ahora, 18 personas se han apuntado ya a esta iniciativa, entre los que se incluyen desde profesores y policías hasta familiares de personas sordas. Tendrá una duración de treinta horas y las clases se dividirán en tres módulos distintos. Primero, los participantes aprenderán distintos tipos de saludos y, después, podrán conocer cómo identificarse. Por último se tratará la comunicación con la familia. Pero si da tiempo, el temario se ampliará para que puedan aprender a hablar de otros temas de interés y de uso cotidiano. ?egoña Mallo es la encargada de impartir las clases. Para ello precisa de la ayuda de un intérprete, pues es sorda. Ayer explicó a los participantes que, lo primero que deberían hacer, es cambiar la mentalidad. Deben prestar una mayor atención visual de la que están acostumbrados y recordó que las personas que no oyen, disponen de otros cuatro sentidos que están mucho más desarrollados. Sin embargo, los que tienen los cinco sentidos son más vagos a la hora de utilizarlos.