Hace unas semanas, agentes de la Comisaría asestaron el primer gran golpe del año contra una red de explotación sexual. El propio comisario reconoce que estas operaciones son temas «muy complejos y que llevan mucho tiempo». -La lucha contra la trata de blancas, ¿es una prioridad? -Luchamos contra la explotación de seres humanos. La principal dificultad estriba en que tenemos que basarnos en testigos y personas que han sido captadas por esas redes y que luego quieren colaborar. Es harto difícil conseguirlo con alguien que han traído engañado, que ha adquirido una deuda con la organización y que está mediatizada porque le dicen que su familia en su país corre un riesgo. Todos los días estamos dedicados en cuerpo y alma a esto. Es una de nuestras prioridades.