El palomar Payasolandia. Donde ponen el ojo ponen la bala. En Vilagarcía había previsto un solo pase. Con el auditorio repleto, los televisivos «clowns» tuvieron que repetir
08 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?sta gente de Payasolandia ha leído perfectamente la idiosincrasia de los chavales de hoy en día. Antes, los ojos se nos encendían con Marco, Heidi, Gaby, Fofó y los demás, pero cada uno por su orden. Algunos circos comenzaban tímidamente en los 80 a introducir personajes catódicos como Ulises 31 o los míticos Pitufos. Pero el espectáculo escenificado este domingo en el auditorio de Vilagarcía, que va ya por su quinta edición, lo mete todo en su coctelera y extrae una rica mezcla, muy del gusto de los pequeños. Normal, con todos los canales de nuestra televisión cableada y satelitelizada, hay más tipos animados que gente de carne y hueso en muchas de nuestras aldeas. ?racias a Payasonlandia, los peques pueden ver en un par de horas a héroes indudables de la animación, como los Lunnis, el iconoclasta Sinchan, Homer Simpson y ¡sorpresa! Tom y Jerry, una pareja de gato y ratón que los más jovencillos ni sabían que existían. Todo ello, aderezado con dosis de payasos al estilo clásico, magia con animales domésticos, ventrílocuos y demás. Una gozada para la chavalada. ?o hay duda, el teatro es la gallina de los huevos de oro del auditorio de Vilagarcía. Pero los espectáculos infantiles no desmerecen en absoluto. Aquí hay niños, muchos niños, y la programación para ellos se suele acompañar de un notable éxito. Vean, como muestra, lo que les sucedió a los amigos de Payasolandia. En principio, sólo iban a realizar un pase, a las cinco y media de la tarde. Pero eran multitud los pequeños que se habían quedado sin entrada, y el aforo supera las setecientas butacas, ojo. ¿Solución? Otro pase, a las siete y media.