Cuatrocientos vendedores entre el interior y el mercadillo

La Voz

AROUSA

?l mercado de Vilagarcía cumple una de las condiciones marcadas por Mercasa para abordar sus remodelaciones: el interés arquitectónico e histórico tanto del edificio físico como de la cita comercial. En el primer capítulo, la plaza constituye una construcción singular, obra del arquitecto Manuel Gómez Román, inaugurada el 16 de agosto de 1929. Ha sufrido reformas en 1945, 1949, 1957 y mediados de los ochenta. Durante los últimos años, el gobierno local ha invertido cerca de 600.000 euros en mejoras. En su interior trabajan alrededor de un centenar de vendedores, si bien el número de puestos es mayor. El colectivo asciende a cuatrocientos comerciantes los martes y los sábados, con la incorporación de los vendedores ambulantes. En cuanto a la celebración del mercado en sí, baste decir que no se ha interrumpido en más de 250 años de historia.