El Concello invertirá 94.000 euros en los trabajos de saneamiento La actuación solucionará un problema que afectaba a vecinos y comerciantes
15 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?as inundaciones en la plaza de O Corgo, el centro neurálgico de O Grove, se han convertido en un motivo de preocupación constante para los vecinos de esta localidad y, específicamente, para los comerciantes y residentes en esa zona del municipio. Tras numerosas quejas en el Concello, una ya larga ristra de denuncias tanto públicas como judiciales, y numerosas iniciativas de los grupos de la corporación, el Ayuntamiento meco parece haber empezado a dar los pasos precisos para solucionar ese gran problema. Ayer mismo, el Boletín Oficial de la Provincia publicaba un anuncio del Concello de O Grove mediante el cual se inaugura el proceso que deberá culminar en las obras de mejora del saneamiento de esa zona. Primer paso Según reza el anuncio que publicaba el BOP, la Administración local ha sacado a concurso público los trabajos para el saneamiento de la plaza de O Corgo y adyacentes. Un entorno que aún no hace mucho ha sido totalmente remozado con cargo al Plan de Excelencia Turística. Aquellas obras no profundizaron en el problema de canalizaciones que afectaba a ese entorno, alrededor del cual se encuentran edificios tan significativos como el Concello o la cofradía. Por esa razón, a pesar del trabajo de embellecimiento efectuado, cada vez que las lluvias se intensificaban ligeramente las calles se inundaban de agua y, en ocasiones, de restos procedentes de las tuberías de fecales. Para acabar con ese problema, el Ayuntamiento de O Grove ha previsto el gasto de 94.272,40 euros. El plazo de ejecución previsto por el gobierno popular de esta localidad es de cuatro meses, según figura en el anuncio de contratación oficial. Los vecinos Las obras que ayer salían a concurso son esperadas con impaciencia por los vecinos del entorno. Algunos de ellos han visto como, a lo largo de los últimos años, sus bajos comerciales se inundaban «cada vez que caían dos gotas». Este mismo verano, los chaparrones que de vez en cuando enturbiaban el ambiente vacacional dejaron un récord de inundaciones continuadas en una tienda de recuerdos situada en las inmediaciones del Concello. Sus propietarios aseguraban estar totalmente desquiciados por un problema al que veían pocos visos de solución. Esas mismas inundaciones, decían entonces los concejales de la oposición, causaban estragos en la imagen de O Grove como municipio turístico.