Ivil se plantea respaldar la propuesta del BNG para crear una comisión de control de medios Los independientes esperan que el alcalde dé una explicación a los portavoces
13 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.? al tercer día, José Luis Rivera terció en la polémica. Se hizo de rogar, pero el portavoz y presidente de Independientes por Vilagarcía precisó ayer con toda claridad su opinión sobre el último número de la revista municipal Ágora , preñada de polémica antes incluso de llegar a los buzones de la mayoría de los vilagarcianos. Rivera no tiene dudas. En su opinión, el saluda en el que el alcalde arremete contra los medios de comunicación y la oposición por no respaldar su propuesta de televisión local constituye un ataque ilegítimo e injusto. «No entendemos que el alcalde de una ciudad como la nuestra pueda prestarse a firmar este saluda en unos términos que constituyen un claro signo de ataque a la oposición por el único hecho de ejercer como tal», señala Rivera Mallo, que aprovecha la ocasión para recordar a Javier Gago que «está obligado a asumir y respetar los acuerdos que adopta por mayoría el pleno municipal». El líder independiente se refiere al acuerdo por el que la corporación rechaza la incorporación de Vilagarcía a la televisión local digital, asunto que ha disgustado enormemente al gobierno socialista. Los representantes de Ivil resumen su sensación en dos términos: «Indignación contenida y disgusto». Y se plantean como mínimo dos preguntas: «¿Por qué tanto interés por la televisión local y por qué los ataques a determinados medios de comunicación?». Sin embargo, no comparten la iniciativa del BNG para que el juzgado paralice la distribución de Ágora. En este sentido, Rivera coincide con el portavoz popular, Tomás Fole: «No nos perjudica en absoluto que se distribuya, porque los ciudadanos pueden comprobar quién es cada quien en el Concello». Una loa del gobierno local Una de las cuestiones que Ivil encuentra inexplicables es que «todo el contenido de la publicación se dedique a la loa de la gestión del gobierno municipal». Y censura especialmente a los responsables de la revista, a los que califica de «estómagos agradecidos que corresponden así a incrementos salariales y a prórrogas de contrato más allá del cese legal de la actual corporación». Para corregir esta situación, Rivera sí estaría dispuesto a escuchar la propuesta del BNG para crear una comisión de medios municipales: «Tal vez sea el camino», dice.