CON GOTAS
02 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.CUALQUIERA con dos dedos de frente vería la oportunidad calva y reluciente. Con la parroquia conservadora tirándose los trastos a la cabeza, a esa altura donde las boinas y los birretes pierden su nombre, os tempos parecen chegados para que la teórica izquierda gallega culmine un asalto a la Xunta que se le ha negado sistemáticamente durante los últimos quince años. En lugar de estrecharse la mano, de alcanzar un acuerdo de mínimos incluso antes de las autonómicas, de hacer lo que quieran, pero demostrar que existe un proyecto compatible para pilotar este país, el PSOE y el BNG nos regalan sainetes como el de Pontecesures. Si no cambias de alcalde, no pacto. ¿Les suena? Efectivamente, lo mismo que en Vigo, pero con los papeles cambiados. ¿Y el PP? Preparado para vencer, con una gorra beisbolera si hace falta y lo pide el guión.