ENTRE LÍNEAS
13 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.HELENA, mi hija, fue ayer por primera vez a la guardería municipal. Media horita sólo. Por aquello de la adaptación. No se sabe si de los niños o de los padres, claro está. Lloró un poco, pero sólo por solidaridad con otro niño, Andrés, compañero de juegos en un día tan importante. Está bien la guardería. Mi primera impresión fue más que positiva. Las instalaciones son amplias. El personal es atento y cariñoso con los nenes y nenas. Todo bien. Me quedé tranquilo. Ahora bien, la primera jornada de guardería de mi hija desató en mi una pregunta por ahora sin respuesta. Verán. En la guardería municipal hay trece bebés inscritos y otros diecisiete en lista de espera. Es decir, que hay más en lista de espera que matriculados. Curioso. ¿Por qué no hay más guarderías públicas o por qué no amplían la existente? ¿Quién puede decir que no es necesario? Nadie.