Sin lágrimas en los ojos

Fátima Frieiro VILAGARCÍA

AROUSA

En directo | Primer día de curso en los colegios de la comarca El inicio de las clases transcurrió sin incidentes graves en todos los centros educativos. Algunos de ellos, siguen quejándose de que las obras aún no estén terminadas

10 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?os tiempos están cambiando. Los colegios abren sus puertas antes del emblemático 15 de septiembre y los niños primerizos en materia de clases ya no lloran en el primer día de colegio. La mañana amanecía con nubes y, en muchas de las casas de la comarca, con los gritos de algún niño que, intranquilo, apuraba a su madre con el desayuno por miedo a perder el autobús. Así empezó el día para los alrededor de ocho mil niños de la comarca que ayer retomaban las clases. Nuevos aires Adiós a la alfombra y al mandilón azul de cuadros. Marcos tiene seis años y empieza las clases en uno de los tantos colegios de la comarca. No está nervioso, o eso es lo que dice. Su madre parece más temerosa. Cuando lo llaman por orden de lista ni siquiera derrama una lágrima ni gira la cabeza para mirar a su madre. Va decidido y ansioso por conocer a sus nuevos compañeros. Las guarderías se han convertido, hoy por hoy, en los aprendices de colegios. En el colegio de Castrelo, en Cambados, hablan de que «las guarderías hacen que los niños se adapten y que, cuando llegan en primaria, nada les parezca nuevo». Sin embargo, y como hay cosas que nunca cambian, siempre están los más remolones, aquellos que a gritos, luchan por no desprenderse de los brazos de mamá y se resisten a ocupar un sitio en el pupitre, calladitos y sin levantarse nada más que para ir al baño. Sin agobios Aunque algunos niños acudieron ya al cole con sus mochilas de Shin Chan, Bart Simpson y las Supernenas, el primer día transcurrió con tranquilidad. Algunos de los centros, como el de Covas en Meaño o el de Torre Illa en A Illa, sólo abrieron sus puertas durante una parte de la mañana, por lo que la jornada transcurrió sin agobios y sin tareas para llevarse a casa. En el colegio de O Piñeiriño, en Vilagarcía, se aprovechó el recreo para realizar uno de los actos programados por el veinticinco aniversario del centro. Durante el período de juegos y descanso de los niños, actuó en el patio el grupo de gaitas Nós de Sobradelo que también acompañó a los niños en su salida del colegio. Y como no todo iban a ser cosas buenas, en algunos colegios todavía no se han acabado las obras que se tenían previstas para el comienzo del primer día de clase. De hecho, en el colegio Meloxo de O Grove, los niños de educación infantil tendrán que esperar hasta el martes para entrar en contacto con el mundo académico. La causa no es otra que las aulas aún no están preparadas para recibir a los niños, debido a las reformas que se están realizando. En el Xulio Camba de Vilanova ya no tienen fuerzas para protestar. El patio y el colegio sufren desperfectos y el colegio se queja de que no recibe ayudas por parte del Concello. Por lo demás, todo tranquilo, una jornada inolvidable para muchos niños que con chandal y tenis nuevos se reencontraban con sus compañeros del año pasado.