El palomar Ella, la más veloz y audaz de todos los tiempos, revalidó su título en la centenaria carrera de burras que ayer se celebró en San Roque do Monte
06 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Ayer me fui de burras. La ocasión merecía que mi buen olfato periodístico se trasladase a la centenaria carrera de burras que se celebra en San Roque do Monte. Qué cosa. Nueve borriquitas dale que te pego, corriendo como nunca y mientras, sus jinetes haciendo habilidades para no caerse de sus lomos. Tengo que confesar que me emocionaron; con sus pelitos suaves, con sus hocicos, unas blancas otras grises, además, ciento y pico años son muchos de tradición de la carrera y eso se palpaba por la emoción de los congregados. Tanta, que yo también me emocioné y canté aquello de «borriquita como tú, tururú». Y puede ser lo que de que nos parecemos, ellas están en peligro de extinción y, francamente, mujeres como yo tampoco quedan muchas. Mención aparte merece ella: la mejor. Es Gitana la gran burra que año gana esta dura prueba. Una carrera en la que primero hay competición masculina y luego femenina. No, las burras son hembras siempres, los que cambian son los cromosomas de los fornidos jinetes que corren con sus animales. Y venga, para que no echen de menos mis comentarios de chica bien observadora, os diré que la cosa no estaba mal de todo: había para todos los gustos. Como se observa en la imagen, cantidad y calidad de hombretones valientes.