El Combate Naval se superó a sí mismo con nuevas formas y colores reflejados en el mar Las fiestas del fin de semana llenaron otra vez de gente las calles de Vilagarcía
23 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Felicidades para la pirotecnia Penide. El Combate Naval de Vilagarcía se superó a sí mismo y dejó boquiabiertos a los miles de personas que abarrotaron las zonas aledañas al puerto para mirar al cielo alucinados durante media hora. Desde los tres puntos tradicionales desde los que partieron los fuegos, a los que esperaban el espectáculo tradicional les sorprendieron las novedades, como una especie de medusas que salían del iluminado castillo y pendían sobre el cielo haciendo que fuese aún mayor la ilusión de confundirlo con el mar. El Combate Naval sabe siempre a una mezcla de ilusión y nostalgia. La segunda la produce el fin de fiestas, ya que la traca final coincide con la clausra de los actos programados por San Roque. No será así este año, en el que la Concejalía de Cultura y la comisión de fiestas se las ingeniaron para alargar los festejos y así retener a los visitantes. De momento, lo consiguen. El pasado fin de semana, con el Combate Naval y la Festa da Ameixa de Carril, las calles se volvieron a llenar de gente y las caravanas colapsaron la ciudad incluso en la noche del domingo, cuando ya no había actividades previstas.