La estación de servicio estudia negociar con el centro comercial descuentos en el carburante para los clientes Carrefour ya ofrece rebajas en función de la compra realizada
14 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Precios por litro de carburante que apenas varían un céntimo de estación a estación y las denuncias reiteradas de las asociaciones de consumidores por una unanimidad a veces demasiado sospechosa. El panorama que se repite en decenas de ciudades españolas puede variar ahora en Pontevedra. La apertura de la estación de servicio ligada al centro comercial de A Barca abre la puerta a una guerra de precios que ya ha beneficiado a cientos de consumidores en otras urbes. Hasta ahora, en la ciudad de Pontevedra sólo el hipermercado Carrefour ofrece descuentos en el carburante a cambio de realizar una compra mínima en sus dependencias comerciales. Ahora, a esa iniciativa se le podría sumar una nueva estación de servicio en la comarca. El empresario que explota desde hace dos meses la gasolinera de A Barca de forma independiente al centro comercial estudia la posibilidad de pactar con los locales de la superficie descuentos similares a los que pone en práctica Carrefour. De momento Pontevedra tiene que conformarse con no contar con ninguna estación de servicio entre las más baratas de España. Acción de la Xunta En Galicia, hasta que las grandes superficies comenzaron a ofertar descuentos en los carburantes la falta de competencia era tan obvia que llevó a la Xunta a tomar cartas en el asunto. El Gobierno autonómico elaboró hace tres años un informe en el que se concluía que el 96% de las estaciones de servicio de la comunidad fijaban tarifas se diferenciaban en menos de un céntimo. Posteriormente se elevó el informe al Tribunal de Defensa de la Competencia en forma de una denuncia que terminó por ser archivada. Desde el sector también se niega que el pacto de precios sea una práctica habitual. En plena polémica por la apertura de una gasolinera en el hipermercado Alcampo de Vigo, el presidente de la Asociación de Empresarios de Estaciones de Servicio de Pontevedra, Alfonso Varela, recalcaba que la apertura de gasolineras en los centros comerciales es negativa. «Utilizan el combustible como gancho para atraer clientes, perjudicando a negocios que compiten de forma leal», aseguró Varela. No es, sin embargo, el caso en el que se enmarca la estación de servicio de A Barca. La gasolinera de reciente apertura es un negocio autónomo, aunque está estudiando las fórmulas de mutuo beneficio con los locales del centro comercial donde está ubicada. La situación es apetitosa para quienes busquen hacerse un hueco en el mercado. Según los datos del Ministerio de Economía, que hace una encuesta periódica sobre el precio de los carburantes, las gasolineras de Pontevedra apenas llegan a variar un céntimo arriba o abajo el precio de sus competidoras. Sólo la ubicada en Liñares (Lourizán) rebaja en dos céntimos los precio medios. Así, los surtidores de la citada gasolinera son los únicos de la capital que se encuentran entre los más baratos de la provincia. La diferencia se queda pequeña si se tienen en cuenta las auténticas guerras de precios que los híperes han ocasionado en otras ciudades de España, donde la elección de gasolinera puede suponer un ahorro de hasta tres euros en el llenado del depósito.