Los días 21 y 22 de este mes, en la localidad arousana se servirán 2.000 kilos de bivalvo Una boina y un collar serán los atributos que distinguirán a damas y cabaleiros
11 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?Noutros sitios levan capas, por eso pensamos que xa estaba moi visto e decidimos que nós ibamos entregar collares e boinas». Así explicaba ayer el patrón mayor de Carril, Ventura Vidal, la elección de los atributos que señalarán a las personas que, año a año, entren a formar parte de la Orde da Ameixa de Carril. Una hermandad gastronómica que se estrenará el fin de semana del 21 y 22 de agosto, cuando en la villa vilagarciana se celebre la fiesta en la que se repartirán unos 2.000 kilos (alrededor de 5.000 raciones) de este delicioso bivalvo cocinado a la marinera. Ventura Vidal confía en que los primeros pasos de la orden estén apadrinados por el Gran Maestre de la misma: Manuel Fraga. «Desde aquí quero facerlle un chamamento para que, se pode, veña a participar da festa». Ayer, en Carril se presentó el programa festivo y se dieron los nombres de las personas que pasarán a la historia como los primeros distinguidos con la orden de la almeja. La primera dama será María del Carmen Roca, la jefa de la Policía Local de Vilagarcía. Y el elegido para ser el primer cabaleiro ha sido Claudio Silva García, un futbolista carrilexo que llegó a jugar en el Gijón y a «fastidiarlle máis dun partido ao Barcelona». Además, pasarán a ser integrantes de la hermandad gastronómica dos parquistas: el de más edad -Manuel Barreiro Castaño, de 77 años- y el más joven -Fernando Franco Quintáns, que ronda la treintena-. Todos ellos serán envestidos con el recién nacido título el domingo día 22 de agosto en la alameda de Carril. A las doce del mediodía recibirán los atributos acreditativos. Y a esa misma hora se estarán repartiendo también las raciones de almeja babosa. «En teoría non se abre ata as doce do mediodía, pero como todos os anos a xente empeza a pedilas antes, pois xa sabemos como funciona esto», decía ayer Ventura Vidal. El domingo, a las seis de la mañana, comenzarán a cocinarse los bivalvos. Luego podrán degustarse previo pago de siete euros. Con ellos, además de darse un gustazo al paladar, los asistentes a la fiesta se harán con el plato recuerdo de las jornadas gastronómicas. Para beber habrá vino. «Bo albariño», aseguraba ayer el patrón mayor de Carril. Las botellas se venderán también a siete euros. «A verdade é que resulta barato», argumentaba ayer el responsable de la organización de la fiesta. Tan barato, que confía en que unas 9.000 personas abarroten Carril.