EL PEREGRINAJE
31 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?na experiencia como la Ruta Quetzal BBVA es una fuente inagotable de anécdotas y hechos curiosos, que sería imposible recopilar en una única página. Tal vez lo que más llamaba la atención es que los expedicionarios se autodenominaban alimañas e, incluso, tenían una canción que así lo recogía. En cualquier lugar daban muestras de que tal sobrenombre estaba muy cerca de ser una realidad: no dejaban pasar la oportunidad de abalanzarse sobre las fuentes de comida, a pesar de reconocer que ya no tenían hambre y que todo era por gula. Y claro está, tras una opípara comida, y más si ésta viene precedida por una extenuante caminata bajo un sol abrasador, no hay nada como una buena siesta. De hecho, muchos jóvenes no pudieron evitar cerrar los ojos cuando, ya en Santiago, les dio la bienvenida con un discurso lleno de amor el deán de la catedral compostelana.