ENTRE LÍNEAS | O |
09 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.VERGÜENZA AJENA es el título de una tribuna pública recibida en este diario y publicada ayer en la página cinco del cuadernillo de Arousa. La firman treinta militantes del PSOE de Vilagarcía que dicen sentirse violentados por un artículo de Serxio González, subdelegado de La Voz en Arousa, en el que muy acertadamente advertía de lo que ya parece la irremediable marcha del juez Vázquez Taín a tierras en las que no tendrá la oportunidad de seguir luchando contra las redes del narcotráfico con tanto acierto como lo ha hecho desde que trabaja en Vilagarcía. La misiva, más que una réplica a una opinión -que en este país es libre, mal que le pese a algunos- tiene un tufillo repugnante a caza de brujas y persecución personal a un redactor que, por su trabajo, está entre los más destacados de esta casa. Y digo esto porque no es normal que se organice de forma apresurada una campaña de recogida de firmas contra un comentario de opinión. No es normal en el resto del mundo. Parece que sí lo es para algunos en el PSOE de Vilagarcía y lo lamento. Quizás esta reacción desmedida y del todo desproporcionada se produce porque estamos ante unas elecciones y más de uno está nervioso. Para estados de angustia, la tila suele ir mucho mejor que la tinta. Pero vayamos al meollo. Ante todo, decir que ni Serxio González ni ninguno de los periodistas de La Voz trabaja para el gabinete de propaganda del PSOE y que, por ello, es normal que algunas de nuestras opiniones no gusten e incluso duelan cuando el dedo toca alguna llaga. Y llaga es que Vázquez Taín se vaya a tener que ir de Vilagarcía. E imagino que para los socialistas debe de ser frustrante que eso vaya a ocurrir con uno de los suyos al frente de la cartera de Justicia. A más de uno se nos queda un amargo sabor de boca al comprobar que lo que era fácil antes del 14-M se torna ahora casi imposible. Esperemos que no ocurra lo mismo con otros asuntos vitales, como el hospital de O Salnés. Recuerdo que el PSOE prometió en campaña que si llegaba a la Moncloa este centro médico se equipararía en prestaciones al mejor de los hospitales comarcales de Galicia. Veremos. Más que por sus argumentos, a los treinta firmantes parece haberles molestado que se ironizara calificando al PSOE como «los chavales del puño y la rosa». Decirles que su carta también ha violentado a muchos de sus compañeros de partido que ayer se solidarizaron con nosotros y también, ya ven, dicen sentir vergüenza ajena.