Confecciones Labora estudia actuar contra la CIG en los tribunales

Serxio González Souto
Serxio González VILAGARCÍA

AROUSA

ALEJANDRO RODRÍGUEZ

Los empresarios creen que las referencias del sindicato a su origen venezolano son xenófobas La firma dice que su único objetivo es crear empleo estable en el sector textil en Galicia

09 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?onfecciones Labora negó ayer taxativamente las imputaciones realizadas por dos ex empleadas y la CIG con respecto a las condiciones de trabajo que se dan en su nave, ubicada en el polígono industrial de Ribadumia. Es más, dado que en su opinión tales manifestaciones dañan seriamente la imagen de la empresa, sus responsables estudian emprender acciones legales contra el sindicato y la dos mujeres por calumnias. Los empresarios creen que las acusaciones de la CIG contienen referencias a su origen venezolano -tales como «empresarios llegados de Venezuela que las tratan como esclavos [a sus empleadas]»- que constituyen términos y expresiones xenófobas: «Describen a una empresa deplorable, que denigra al ser humano y sus derechos fundamentales», lamenta Labora, que insiste en que «nada hay más lejano a la realidad». «Esta empresa -argumentan sus portavoces- valora como pilar fundamental a su recurso humano y procura crear permanentemente el mejor ambiente de trabajo». Estímulo del trabajador La firma textil argumenta que ningún empresario con dos dedos de frente «despide a un buen trabajador; por contra, lo estimula». Los objetivos de la empresa, advierten, es consolidar una plantilla superior a las cuarenta persona. Para ello, dice Labora, necesita unos índices mínimos de calidad y rendimiento «para poder garantizar la competitividad». Durante este proceso, concluye la empresa, se evalúa constantemente a los trabajadoras y se agotan las posibilidades de adaptarlas a un puesto «antes de proceder, si este es el caso, a finalizar la relación laboral que nos une» de acuerdo con la ley». Por lo demás, la firma apunta que la suya es una «empresa de puertas abiertas, no un búnker», y añade que se esfuerza por crear empleo estable en el textil y en Galicia, lejos de la tendencia a la deslocalización que aqueja al sector.