Reportaje | Dificultades para la gestión municipal en Pontecesures El equipo de Luis Álvarez Angueira quiere comenzar esta semana la negociación de los presupuestos, pero a juzgar por los últimos acontecimientos no lo tendrá nada fácil
03 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Si los resultados de las pasadas elecciones municipales ya hacían aventurar las dificultades que se le presentarían a Álvarez Angueira a la hora gobernar, la situación con la que el regidor debe lidiar se revela cada vez más complicada. La minoría del BNG -con cuatro ediles y el único apoyo del concejal de la Agrupación Cidadá de Pontecesures- y un enfrentamiento cada vez más intenso con los otros tres grupos de la corporación -PP, PSOE e IP- dan lugar a que la gobernabilidad del municipio se esté haciendo una misión ciertamente compleja. En el origen del problema está la falta de sintonía entre el alcalde Luis Álvarez, del BNG, y el portavoz y único representante del PSOE, Óscar Gerpe. Si en el anterior mandato municipal ambos grupos formaron gobierno, junto con la ACP, en esta ocasión el entendimiento con el socialista no ha sido posible. Las negociaciones del primer momento no dieron resultado y Gerpe decidió no formar parte del gobierno local. Hubo nuevos intentos para lograr entendimiento. El último de ellos, hace unos dos meses. En esas conversaciones se le ofreció a Gerpe la primera tenencia de alcaldía y la Concejalía de Urbanismo, así como la presidencia de la comisión de Urbanismo. Por su parte, el edil de ACP, Luis Sabariz, pasaría a ocupar la tercera tenencia de alcaldía y la Concejalía de Infraestructuras, Servicios y Relaciones Institucionales. Una propuesta que fue aceptada por Sabariz, pero rechazada por el líder del PSOE. Por su parte, el Partido Popular e Independientes por Pontecesures ejercen, como es lógico, su labor de férrea oposición, tratando de desgastar el gobierno de Angueira. Hasta tal punto es así que el alcalde instó a la oposición, en varias ocasiones, a plantear una moción de censura y formar un gobierno alternativo. Pero ni la oposición parece dispuesta a ocuparse de las tareas de gobierno, ni a facilitarle las cosas al equipo actual. Éste es el panorama con el que se encuentra el gobierno local ante la inminente negociación de los presupuestos. BNG y ACP elaboraron un primer avance de las cuentas que esta semana quieren empezar a negociar con los grupos. Pero la aprobación del documento parece, a priori, muy difícil de conseguir.