Chayanne

AROUSA

AREOSO | O |

26 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

YA tenemos otra controversia localista a la vista. De confirmarse la actuación de rumboso Chayanne en Cambados los arousanos en general, y los vilagarcianos en particular, volverán a hacer rodar el rodillo del anticambadismo : ese manido discurso del favoritismo del gobierno amigo y de las prebendas políticas que, aunque acertado, parece tener difícil solución. La justicia, ya se sabe, está cada vez más cara y aquí nos enfrentamos al hecho irrefutable de que Don Manuel tiene debilidad por la villa del Albariño. El presidente tiene su corazoncito -menos mal- y la sangre le tira hacia sus bienqueridas tierras de Cabanillas como él bien se encarga de recordarnos a lágrima viva cada vez que visita el pueblo. Y contra eso, señores, poco hay que hacer. Que los políticos y las instituciones no deben funcionar como un club de colegas, y que deben ser ecuánimes y mirar por el interés general... está muy bien. Pero sólo al Quijote se le ocurrió luchar contra los molinos de viento. Ahí tienen a Zapatero. Lo primero que ha hecho es irse a León a anunciar que no se olvida de su patria chica y que no se la tendrá muy presente a la hora de repartir los dineros públicos. Previsible. Mientras Fraga siga al frente del barco xunteiro, Cambados va a seguir estando bien mirado. Y cuando el presidente no esté, ya serán otros los que se lleven el gato al agua, que para todos habrá. Entretanto, que Cambados se consolide como un referente para los conciertos en el circuito gallego no debería resultar tan problemático. El asunto deja dinero y prestigio en la comarca. ¿O es que es preferible que Maná, Juanes y Alejandro Sanz se vayan a Santiago o a Vigo? Yo aplico lo de la colonia: mejor cuanto más cerca.