Entre velas y buenos bocados

La Voz

AROUSA

ALEJANDRO RODRÍGUEZ

La parroquia de Armenteira volvió ayer a celebrar la romería dedicada a su Virxe das Cabezas. Una cita en la que, como siempre, se mezclan los aspectos lúdico y religioso

12 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

La jornada de ayer amaneció espléndida, como nacida a propósito para que apetezca acercarse hasta Armenteira a participar de la romería de la Virxe das Cabezas. Como cada año, desde primeras horas de la mañana, cientos de personas se pusieron en ruta, caminando hacia el monasterio de Meis. Otros, por contra, prefirimos la comodidad y formamos una larga caravana de vehículos que llenaron todos los accesos al recinto festivo. Desde primeras horas de la mañana se sucedieron las misas en el templo de Armenteira. Hasta allí se acercaron miles de fieles a rezar y a realizar sus ofrendas a modo de velas. Como no podía ser de otra manera, en esta romería dedicada a la Virxe das Cabezas, los exvotos preferidos fueron las velas en forma de cabeza humana. La mejor fórmula, dicen, para librarse de las molestas migrañas. Pero, puestos a pedir, tampoco faltaron otras súplicas ante las imágenes que cobija el monasterio de Armenteira. En el exterior del edificio podían adquirirse también velas en forma de mano, de pierna e incluso de corazón. Pero, como toda romería que se precie, la de Armenteira guarda también su aspecto lúdico. Así que tras dejar los momentos de recogimientopuede escogerse entre dar un paseo por los cientos de puestos ambulantes que se colocan en el recinto o degustar una buena ración de churrasco o de pulpo en alguno de los establecimientos que se instalan en los alrededores. Si elige usted la primera opción, la variedad también es considerable. En este mercadillo montado para la ocasión puede encontrarse desde ropa, banderas y camisetas del Che, ollas y cuchillos, chorizos, quesos y buen jamón y, por supuesto, cedés con la música más in del momento. Para finalizar, les recomiendo una buena comida campestre.