Una sesión de «buen rollito»

Rosa Estévez
Rosa Estévez VILAGARCÍA

AROUSA

En directo | Ambiente distendido en el pleno de O Grove El orden del día no daba pie a agrios debates, así que los políticos mecos cambiaron el jueves los discursos incendiarios por galanteos y reproches atemperados

26 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?n el orden del día no cabía la tensión. Sólo el debate del punto limpio encendió un poquito el afán dialéctico de los grupos. En cuanto ese asunto se resolvió _por unanimidad, por cierto_ los comenzó el plácido transcurrir de un pleno en el que los galanteos políticos tomaron el relevo a los agrios debates. Algunos puntos del orden del día pasaron sin pena ni gloria. Luego, cuando se debatía la actualización de las tasas de la guardería, y dado que no había demasiada oposición a la propuesta (sólo el PSOE votó no), los grupos aprovecharon para hablar de la necesidad de reordenar el mapa escolar del municipio para equilibrar la matrícula de los distintos centros. La puesta en marcha del Consello da Muller recibió un aplauso unánime. Y unánime fue también el respaldo a una moción presentada por EdeG-EU reclamar del Gobierno central la puesta en marcha de un plan de contingencia para prevenir episodios similares al Prestige . Caneda fue el encargado de defender una moción que había sido preparada por su compañera de grupo municipal, María Soilán. «Non a trouxemos antes a pleno para evitar a voráxine do Prestige e a época electoral», explicó. «Abofé que lograron sacarlle eses tintes políticos», respondió Pérez. «Por eso, desta vez si que imos apoiar esta moción», concluyó el alcalde. La suya fue la única voz que se escuchó: el resto de los grupos se limitaron a levantar la mano a favor de los esquerdistas . Sólo faltó Katelo , que había salido una vez más del salón de plenos reclamado por su teléfono. En el turno de ruegos y preguntas EdeG-IU volvió a recibir piropos del alcalde. Los esquerdistas introdujeron en sus ruegos y preguntas unos gráficos de colores que despertaron la admiración del alcalde. «Quero felicitalos polo nivel de traballo», dijo, mostrando la hoja a los demás como un profesor orgulloso. El alcalde mantuvo el tono cordial con Xesús María González, del BNG. Ese edil, concienzudo como siempre, leyó su lista de ruegos y preguntas «super reproducidísimos y super reiteradísimos». En ellos reclama, por ejemplo, que a la oposición les sean entregadas las actas y las sentencias por infracciones urbanísticas. El concejal del BNG, que acostumbra a criticar con estilo, eligió esta vez a Andrés Calamaro: «a honestidade non é unha virtude, é unha obriga». Le contestó, sin alterarse, el alcalde: «insistierilles aos funcionarios para que lle entreguen eses documentos en tempo e forma. Coas sentencias igual, non teño ningún problema con elas». El que se alteró, pero poco, fue el secretario. Fue cuando el BNG puso en duda que la Xunta sólo se hubiera dirigido una vez al Concello para reclamar los terrenos del centro de salud. «Sólo una vez», dijo el funcionario, levantando un poco la voz. A su lado, el interventor se tomaba la recta final del pleno con una paciencia surgida de años de experiencia.