Lo que pudo haber sido

AROUSA

AREOSO | O |

25 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

UN TAXISTA me dijo un día que Celulosas, por un lado, y la Escuela Naval, por otro, habían acabado con Marín. Su argumento era que las instalaciones militares habían ocupado el que debería ser el puerto natural de la localidad. Por lo demás, lo referente a Celulosas no necesitó explicármelo. Es evidente que, si no existiese la papelera, hoy Pontevedra y Marín serían dos poblaciones contiguas, confluyentes en la playa que anteriormente existía justo ante el lugar que hoy ocupa la fábrica. ¿Se imaginan el potencial turístico que podría tener esta zona? ¿Se habría convertido, tal vez, este espacio en el principal polo de atracción de visitantes de la comunidad? ¿No creen que la riqueza que generaría sería muy superior a la que jamás le ha traído Ence a Pontevedra? Por no hablar de la contaminación -y sospecho que las enfermedades- que nos habríamos ahorrado. Eran los años setenta, en plena industrialización. Y por eso se entiende, aunque lo lamentemos, que se hubiese permitido entonces la construcción de la fábrica. Lo que ya no se entiende tanto, en una época como ésta, marcada por la preocupación ambiental, es que sigamos amenazando nuestras rías.