ENTRE LÍNEAS
01 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.UNO DE ESOS coches que te lo dan todo por muy pocos euros a priori parece barato. Dos años después, cuando el auto empieza a dar problemas y uno no sale del taller te das cuenta de que, en verdad, fue una compra muy cara, porque al poco tiempo te obligó a volver a visitar un concesionario para adquirir otro vehículo. Lo barato, a la larga, es caro, decía mi abuela. Y tenía razón, como casi siempre. Al Sergas le ha pasado lo mismo con los empleados del hospital de O Salnés. Ahorra cuartos en los contratos de los trabajadores, que son mucho peores que los del personal de centros que no gestionan esas extrañas fundaciones públicas, pero ahora todo hace pensar que se va a gastar una pasta pagando las horas extra que les deben y que no están incluidas en sus nóminas. Les está bien empleado, que quieren que les diga.