El expediente promovido por Telefónica fue presentado en el Concello el 25 de marzo del año pasado y admitido a trámite el 3 de abril. Una vez emitidos los informes de Sanidade y de los técnicos locales se tramitó ante Política Territorial la autorización previa, que fue concedida el 24 de octubre, supeditada a la obligación de incorporar medidas correctoras para minimizar el impacto visual de la antena. Pero Telefónica inició la construcción de la antena antesde contar con la preceptiva licencia, lo que dio lugar a protestas vecinales que ya entonces llamaron la atención sobre la proximidad del artefacto al colegio público de Rubiáns. El Concello ordenó entonces la paralización de las obras. En ese tiempo los vecinos presentaron un total de 43 alegaciones contra su instalación. El último acuerdo del gobierno local parece darles la razón. Ahora queda por saber qué decisión toma Medio Ambiente.