El sentido de la vida

| SERXIO GONZÁLEZ |

AROUSA

QUIEN piense que su capacidad de sorpresa se ha agotado desconoce, sin duda, la gran capacidad de ese genio de la oportunidad apellidado Trillo. Coleando todavía su arenga cruzada a las tropas hondureñas, salvadoreñas, esto, centroamericanas, que con tanto país no hay quien se aclare, el buen ministro se descuelga con una sentencia de las que ponen los pelos de punta. Resulta que cascarla en acto de servicio da sentido a la vida, oiga. Ni pacifismo, ni llamadas al amor universal ni naranjas de la China. Dejen de buscar en la religión, en la filosofía o en el fondo de una botella. Nada mejor que los disparos, las bombas y las cuchilladas traperas para comprender el significado verdadero y profundo de la existencia. Entre esto y enviar tropas desarmadas a cualquier guerra para hacerles un favor y que vean la luz hay un paso.