Por segunda vez en su historia, el Extrugasa se ha clasificado para disputar la Copa de la Reina de baloncesto. Todo un hito para un club pequeño que se ha instalado en la elite del básquet nacional con la intención de quedarse por mucho tiempo. El conjunto vilagarciano finalizó la primera vuelta de la Liga Femenina en la sexta posición, después de haber ganado siete partidos y de caer derrotado en seis oportunidades. Esta plaza le daba derecho a competir en la competición que hoy comienza en Palma de Mallorca -lo hacen los siete primeros clasificados y el club anfitrión, en este caso el Puig D'en Valls.- Y a punto estuvo de conseguir un éxito aún mayor. Las vilagarcianas se quedaron a una victoria de cruzar el ecuador de la competición en la cuarta posición. De esa forma entrarían en sorteo como cabezas de serie y tendrían un sorteo mucho más favorable. Pero no fue así y el bombo, caprichoso él, ha emparejado al conjunto vilagarciano con el Ros Casares. El cuadro valenciano ha ganado las dos últimas ediciones del torneo copero y ha diseñado una plantilla no sólo para conseguir el título de Liga, sino para aspirar a proclamarse campeón de Europa. Dos veces se han enfrentado en esta temporada ambos equipos y en las dos ocasiones el conjunto valenciano consiguió una amplia victoria. La última, sin ir más lejos, se produjo el pasado domingo en el pabellón de Fontecarmoa, tras un encuentro en el que Jordi Fernández, el entrenador del cuadro arousano, reconoció que sus pupilas no habían estado a su mejor nivel. Los precedentes, y la calidad del rival, no invitan al optimismo, pero como Jordi Fernández explica en la entrevista de la página siguiente, a un partido la flauta puede sonar. Y si sonara, al Extrugasa le esperaría en semifinales el vencedor del encuentro que a las 17.00 horas disputarán el Celta Banco Simeón y el Barcelona. Los otros emparejamientos de cuartos de final son: Mendibil-Cajacanarias (19.00 horas) y Perfumerías Avenida-Puig D'en Valls (21.00 horas).