ENTRE LÍNEAS
07 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.VILAGARCÍA está sucia. Latas, papeles, bolsas y plásticos tapizan el suelo como una alfombra de mugre. La culpa es de la empresa adjudicataria del servicio de Limpieza o del Concello, dirá usted. Bueno, puede. Pero la realidad es que el personal es bastante guarrillo. Ver como alguien tira un papel o cualquier otro desperdicio al suelo es algo tristemente común en esta ciudad. Es así. Y lo peor es que no se trata de niños o jóvenes malcriados. No. También hay adultos e incluso abueletes a los que les quema un papel en las manos. Una vez vi a uno tirar una bolsa de patatas vacía en el paseo marítimo. La recogí, se la devolví y le dije «se le ha caído esto». Ni se dio por aludido. Me miró con cara extraña y me espetó «yo no quiero eso para nada». Ya decía mi abuela que no es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia.