El acceso a la red de redes sigue siendo un lujo. Sólo en las bibliotecas de Vilanova cuentan con conexiones de libre acceso para los usuarios. En O Grove, Vilagarcía, Meaño o Ribadumia anuncian que la tendrán a principios de año
13 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Un ordenador instalado en la casa de la cultura garantiza a los vecinos de András el acceso a internet gratuito. Son unos privilegiados. Ésta es de las poquísimas bibliotecas de la comarca que cuenta con este servicio. El resto de los ordenadores también están en Vilanova: en la biblioteca central del pueblo -aunque estos días la conexión está averiada- y en la agencia de lectura de San Miguel de Deiro en donde la instalación del ordenador en la esquina contraria a la sala de lectura restringe bastante su uso. En otras bibliotecas como las de O Grove o Meis también cuentan con ordenadores conectados a la red, pero son para uso exclusivo de los bibliotecarios. Vilagarcía y O Grove han sido incluidos en el programa de la Xunta de Galicia para la instalación de internet en las bibliotecas y, aunque algunos terminales ya están colocados, todavía no están operativos. Se espera que lo hagan a la largo del primer trimestre de 2003. En Meaño y Ribadumia también están pendientes de completar las instalaciones para habilitar las conexiones a la red. Las hemerotecas La escasa implantación de internet es un síntoma claro del bajo nivel de tecnificación de las bibliotecas arousanas. Lectores de CD-ROM y bases de consulta de datos constituyen una rareza a juzgar por los datos de la Guía de Bibliotecas de Galicia del 2003 y, por no tener, algunas bibliotecas no disponen ni de fotocopiadora como ocurre en O Grove, Meis o Vilanova. Las hemerotecas son otra laguna del servicio. En Vilagarcía sólo se puede disponer de los periódicos de dos años atrás. En Cambados, la falta de espacio que durante años sufrió la biblioteca provocó que se abandonasen las colecciones y en Vilanova no existe. Allí ni siquiera hay servicio de lectura de prensa en sala y si ahora se están empezando a plantear la creación de una hemeroteca de ediciones comarcales es porque un particular cedió los ejemplares necesarios. En otras bibliotecas de menor entidad, como las de A Illa o Meis sí cuentan con servicio de lectura de periódicos pero no los recopilan. Meaño es la más honrosa excepción pues ha hecho un importante esfuerzo por guardar y cuidar ejemplares antiguos y muy meritorios. Lo que sí está generalizado en toda al comarca es el servicio de préstamo de libros en sala, pero no así el servicio interbibliotecario. La dispersión de la población ha resultado un condicionante a la hora de abrir centros de lectura. La idea de llevar los servicios a cada parroquia provoca que los esfuerzos inversores y humanos se disgreguen a costa de la calidad: Vilanova cuenta con cinco agencias municipales, cuatro Vilagarcía y cinco Cambados. La fiebre de los alcaldes por construir centros culturales hizo que se creasen bibliotecas a diestro y siniestro, con estanterías, libros de relleno y poco más. Las mesas y sillas escasean, la calefacción falta incluso en bibliotecas centrales y las comodidades son pocas. Las agencias de las parroquias también son las que más padecen el problema de personal, de modo que no es díficil encontrarse con que la misma persona que limpia la casa de la cultura, atiende la biblioteca y organiza actividades para los niños.