El nuevo consello asumirá el reto de romper su estatus de oposición Pese a crecer un 5% en las municipales, los nacionalistas no han podido alcanzar ninguna alcaldía
13 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?ndependientemente de quién se lleve el gato al agua, el consello que surja de la asamblea del jueves asumirá un importante reto; conseguir la eclosión definitiva del BNG en una comarca en la que su nicho electoral crece con cada contienda, pero no acaba de plasmarse en el salto a la gestión de las instituciones. El ejemplo más claro de las agridulces cosechas del nacionalismo en O Salnés se sitúa en las pasadas elecciones municipales. El Bloque avanzó un 5,7% con respecto a los anteriores comicios locales, con crecimientos importantes en plazas decisivas como Vilagarcía y Sanxenxo. Sin embargo, los nacionalistas no gobiernan en ninguno de los diez municipios de la demarcación. Ni en solitario, ni formando parte de coalición alguna, pese a que los resultados abren una y otra posibilidad en al menos cuatro municipios: Vilagarcía, Catoira, A Illa y, en menor medida, O Grove, donde los independientes frustraron un gobierno progresista encabezado por el nacionalista Carlos Besada. Un techo de 15.000 votos Hasta el momento, el Bloque ha demostrado un potencial electoral de 15.614 votos, su techo, alcanzado en las autonómicas de 1997, donde por primera vez desbancó al PSOE como fuerza más votada. Esta debe ser la referencia para la dirección comarcal que comenzará a andar a partir de la próxima semana. Entonces, los nacionalistas arousanos gestionaron uno de cada cuatro sufragios. El acceso a la Diputación Entre los objetivos electorales del nuevo consello se sitúa también el acceso a una de las tres actas provinciales que corresponden a O Salnés. En mayo, el Bloque redujo a la mitad la distancia que le separa de la Diputación. El esfuerzo siguiente es importante, ya que debería ganar unos 1.700 votos más.