El edificio de Blanco Amor reunía las condiciones legales para la licencia

La Voz LA VOZ | VILAGARCÍA

AROUSA

?As declaracións do BNG están feitas dende a absoluta deslealdade e a irresponsabilidade no comportamento que deben ter os concelleiros que forman parte da corporación». Así de contundente se despachó ayer el gobierno local de Vilagarcía con respecto a las críticas vertidas por el Bloque sobre la actuación municipal en el caso del número 23 de la calle Blanco Amor. Un edificio que se viene abajo pese a haber sido ocupado hace menos de un año, en un evidente fraude del constructor a sus clientes. Ante este estado de cosas, el BNG de la capital arousana considera que el Concello es corresponsable del desaguisado, por haber concedido licencia de primera ocupación «sen que o edificio reunise as condicións necesarias». Muy al contrario, el gobierno municipal dice sentirse sorprendido del «descoñecemento absoluto que estes concelleiros parecen ter do procedemento que se emprega para este tipo de expedientes». Así, Ravella recuerda a los nacionalistas que, para la obtención de la licencia de primera ocupación, la ley no exige que el edificio disponga de suministro de agua, como tampoco de electricidad o telefonía. «Distinto trámite é o da solicitude de acometidas ó saneamento e abastecemento municipal, trámites paralelos pero non condicionantes, nos que os técnicos se limitan a informar das condicións nas que ditos servicios poden ser prestados polo Concello». En cuanto al celo de los técnicos municipales, el gobierno local informa de que éstos realizaron tres informes en los siete meses transcurridos entre la petición de licencia y su concesión, hasta que la obra cumplió los requisitos.