El BNG culpa al Concello de dar licencia para un edificio que no reunía condiciones

La Voz LA VOZ | VILAGARCÍA

AROUSA

?a dramática situación que viven los vecinos del número 35 de la calle Blanco Amor, en Vilagarcía, a los que sus viviendas se les vienen encima pese a ocuparlas desde hace menos de un año, tienen un claro responsable: el constructor. Pero, en opinión, del BNG, que ha constatado el lamentable estado del edificio, hay otro culpable: el Concello de Vilagarcía, por haber concedido la licencia de primera ocupación «sen antes facer un control exhaustivo das condicións do inmoble, deixando ós seus propietarios nunha situación precaria e de total desamparo». «Por desgracia -lamentan los nacionalistas- non constitúe un feito aillado, senón que se está a converter nunha práctica xeralizada en moitos dos edificios que se están a construir, obrigando ós seus propietarios a emprender accións xudiciais». El BNG pide, por todo ello, una mejor supervisión de las obras.