ENTRE LÍNEAS
14 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.LA VIDA es una gran incógnita. No ya sólo porque el hombre aún no ha conseguido contestarse al a dónde vamos y de dónde venimos que inmortalizaron los Siniestro Total en una gran canción. No. Hay cuestiones mucho menos trascendentales que a mí, por lo menos, también me quitan el sueño. Por qué, por ejemplo, hay conductores que aceleran a lo bestia para cien metros después detenerse en seco en un semáforo. O por qué hay tipos que van deslumbrando a todo el mundo con sus luces. Ya sea porque las tienen mal regladas, porque se han dejado las largas puestas o -la última moda- porque han puesto las luces antiniebla a pesar de que no hay niebla. Un misterio. Como también lo es el por qué hay conductores que van de rally por la ciudad. En esos momentos daría mi reino por un guardia civil. En serio.