Los vecinos presentaron ya varias denuncias
14 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.El edificio abandonado que se proyecta sobre la capilla de San Roque, en pleno centro de O Grove, se ha convertido en una fuente de sobresalto permanente para los vecinos de esa calle. Las lonas colocadas en la fachada para evitar el desplome de todo tipo de materiales sobre la vía pública no han surtido efecto. En el último temporal se precipitó a la calle una mesa de hierro. Y a las pocas horas volvieron a tocar suelo varios tubos y planchas de lata. Los residentes en ese punto del casco urbano aseguran que se han dirigido en varias ocasiones al Concello para exigir una solución al este problema. Pero las respuestas municipales no les acaban de satisfacer. «Las lonas que colocaron no valen para nada, porque con el viento se mueven de un lado a otro y las cosas siguen cayendo», explicaba ayer uno de estos vecinos. En los últimos días han vuelto a transmitir sus quejas al Concello, pero la situación sigue igual. «Aún nadie se molestó en recoger los tubos que cayeron en el último temporal», argumentan. Desde el ayuntamiento aseguran que se está buscando una solución al problema, pero que «es difícil» de resolver.