El secreto está en la paciencia

María Santalla VILAGARCÍA

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Reportaje | Los cien años de Arturo López Sineiro El meañés Arturo López cumplió el miércoles un siglo de vida. Lo celebró con una cena familiar y continuará festejándolo el domingo con un homenaje en la fiesta de la tercera edad

16 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?Para vivir tanto hai que ter un pouquiño de paciencia e tranquilidade». Lo aconseja quien sabe de ello, porque Arturo López Sineiro acaba de cumplir los cien años de edad. Su buen humor debe tener también algo que ver en esta longevidad. «Hai uns anos díxome un que me fora preparando. Eu díxenlle: `Se tes prisa vaite indo, que eu xa sairei alá¿», cuenta. Y dos meses más tarde, su interlocutor falleció. Pero «non porque eu llo dixera, senón porque lle tocaba», puntualiza. Arturo López tiene dos hijos, tres nietos y ocho bisnietos. Hoy se dedica a disfrutar de ellos y a descansar. «Durante o día descanso, porque chegoume a hora do descanso. Xa traballei moito antes, porque traballar de fogoneiro nun barco era moi duro», explica. El decano del municipio Este centenario meañés, que se ha convertido en la persona de mayor edad del municipio, recorrió el mundo trabajando como marinero. «Fun a Italia, a Chile, a Inglaterra, a Norteamérica,... Recorrín tódolos portos». Vivió incluso un naufragio. «Había un temporal terrible. Foise o barco a pique. Traía unha cubertada de gando e non quedou nada». Pero, a pesar de ello, «cheguei ós cen anos». Pese a que ha transcurrido mucho tiempo, aún recuerda anécdotas de su infancia, sobre todo una que le costó una buena paliza. «Sendo rapaz, con outro compañeiro saqueille un pistón dunha dinamita. Levámolo para o monte e encendemos lume con toxos. Como tardaba en arder, acercámonos e ¡pum!. A min saltáronme as areas e o outro sangraba todo. Levei unha tunda...». El miércoles celebró su cumpleaños en familia. Pero el domingo lo hará con todo su pueblo. La asociación de vecinos de Lores y la asociación de mujeres rurales, en colaboración con el cura, el coro parroquial y el Concello, organizan ese día la fiesta de la tercera edad. A la una de la tarde se celebrará una misa y después habrá una comida en la casa de cultura. A la fiesta están invitados los mayores de setenta años, pero este año se abre la asistencia a todas las personas que lo deseen, con un precio de veinte euros. Para Arturo habrá una tarta, igual que para Divina Piñeiro, que ese día cumple setenta años. Para acabar, los organizadores reservan una sorpresa. Quien quiera conocerla tiene una cita en Meaño este domingo.