Entrevista | Jordi Fernández El técnico alerta sobre los peligros de una Liga cada vez más complicada, y tiene muy claro que para que acudan más aficionados a Fontecarmoa han de llegar más victorias
08 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Es la tercera temporada de Jordi Fernández en el Extrugasa y, como en las dos anteriores, cualquier objetivo más allá de la permanencia es una utopía. Más aún este año, aunque el técnico reconoce que la calidad del plantel es superior. «Tenemos mejor equipo que el año pasado, porque cuatro jugadoras que hicieron una muy buena segunda vuelta la temporada pasada repiten y la interior que viene es mejor», afirma. -Analicémoslo. ¿Mireia y Míriam darán ya el salto de calidad? -Con Mireia no estoy descontento, lo que pasa es que es una jugadora que hay que analizarla muy bien, no sólo por la anotación. Hace un trabajo entre defensa y ataque que es correcto. Cuando lo adorna con diez puntos da la sensación de que ha hecho un partidazo. Sí que es cierto que ha de subir y estoy convencido de que este año va a ser una jugadora importante. -¿Y Míriam? -Lo de Míriam es un problema de carácter. Hace casi todo bien y entrena muy bien. Le falta lo que a la mayoría del Siglo XXI, saber competir y tener carácter. Ella sabe que esta campaña es definitiva. -Este año hay una referencia clara en el juego interior, ¿supondrá esto algún cambio en la forma de jugar? -No exactamente, pero sí todos los sistemas pasan ahora obligatoriamente porque Tina (Lelas) toque el balón. Nuestra referencia va a ser ella. Y Gergo (Gertrudis), que en defensa sí que tiene que aportar, y en ataque, si está bien puede hacer cosas. -Y Aina en el banquillo... -Nos ha sorprendido gratamente. La traigo porque se va Mónica y apostamos por ella, que es la jugadora más alta de su generación. Desde luego, en ataque lo va a hacer tan bien o mejor que Mónica. Tiene que aprender que esto es Primera División y que ha de ser más contundente en defensa. Si lo hiciera mínimamente bien, propondría su renovación en Navidad. Ahora es un experimento, pero experimentos de 1,95 m aquí no hay. -El tercer fichaje es Montse Gilabert. -Sobre ella no tengo ninguna duda porque la conozco. Su problema es la rodilla y lo sigue teniendo. Aunque es cierto que, después de llevarla a la consulta del doctor Galán está muy bien. Le falta coger velocidad y que se vaya metiendo en la categoría. -Porque sólo con Clara es jugar con fuego. -Exactamente. Se puede lesionar, o hacer faltas o que juegue mal. De una cosa no tengo duda, Montse no es que sea trabajadora, es que lo suyo es obsesivo. Galán le dio un trabajo y no hace falta vigilarla. -¿Y Sara qué? -Hablo con ella mucho, porque la llevo cada día a casa, y le digo siempre lo mismo, que es lo mismo que le pasó en la selección. A Sara le hace falta ambición. Creerse buena e ir a ponérselo difícil a Rocío o a quien sea. El problema es que tengo tres aleros, por eso me quejo. No me quejo por no tener a Whitmore, sino porque somos pocos y aún no sabemos si Sara puede jugar en la Liga Femenina. Tiene todos los números y la vamos a ayudar, pero ¡coño!, aún no lo sabemos. Este año, por ejemplo es muy difícil. Los estudios, la selección, ... -Por otro lado, ¿la afluencia de público es una batalla perdida? -Vamos a ver, ¿qué le estamos dando? Podemos dar cien mil excusas para explicarlo, pero la única verdad es que la fórmula para que la gente se sienta orgullosa de su equipo es ganar partidos. Para la gente del baloncesto, ya tenemos bastante porque sólo queremos salvarnos, pero eso no se lo puedes hacer entender a alguien que no esté metido en el ajo.