El palomar Muchos artistas no dejan ver su obra hasta que está acabada, pero los que trabajan en O Grove no tienen opción. Su escultura coge forma ante la mirada de todos
06 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Dicen que a la hora de trabajar todas las manos son pocas. No sé yo si es el caso del Monumento al Voluntariado que se está realizando en O Grove pero, desde luego, las que son hacen buena falta. No hay más que ver lo que ha evolucionado la obra en dos semanas. Los bloques de piedra han empezado a coger formas humanas y ya se esboza lo que va a ser la obra final. Sus artífices son Óscar Aldonza, Álvaro García, Pablo Alfonso, Caros Alfonzo y Roberto Ponte. Canteros y licenciados que, esta vez, trabajan todos a una. En el Simposium de Escultura de este año no hay concurso. Es lo de menos. Pocas veces el certamen tuvo una razón de tanto peso. La cuenta atrás Hace dos semanas que se pusieron manos a la obra y sólo les quedan seis días. El domingo finaliza el certamen aunque no será hasta el sábado 18 de octubre cuando se coloque y celebre el acto inaugural. ¡Ánimo que ya falta menos! El lugar elegido para colocar el Monumento al Voluntariado es la rotonda de O Bao. ¿Recuerdan?, donde quemaron el barco. Esperemos que el Monumento corra mejor suerte. Una ubicación discutida Se eligió O Bao porque desde allí la escultura es visible para todos los conductores que entran en O Grove. Pero no hay unanimidad. Aducen los detractores que la obra nace para ser contemplada, y desde el coche resulta un poco difícil. Y además las piedras que van a colocar al pie del monumento, a modo de escollera, son un peligro para la conducción. Quizá la escollera sobre, pero a mí el lugar me gusta.